La bibliografía
de García Márquez es quizá una de las más ricas de la literatura
latinoamericana y si bien su fuerte ha sido el realismo mágico algunas veces ha
experimentado con otros géneros que rozan el suspenso, el drama y hasta podría
decirse coquetea con ciertos espectros del terror.
Aparte
de muchos de sus Best Sellers y galardonadas novelas y relatos largos, posee
una amplia cantidad de relatos que son más breves pero que mantiene su esencia,
espíritu y esa capacidad de (Como dijo cierto allegado mío hace unos años)
“Hacerte sentir la textura de las telas con solo leer su narrativa”.
En “12 cuentos peregrinos” recopila diversas
historias escritas en un periodo entre 1976 a 1982, periodo en el cuál fue
redactando un poco a ojo y siguiendo el sentido de su pluma y su corazón, según
menciona en el prólogo de su antología y entremezcla un poco los personajes y
tonos de sus obras, haciéndonos sentir que cada uno de los relatos comparten el
mismo universo literario.
En
estos 12 cuentos uno puede notar que aún en historias cortas no escatima en
detalles suficientes para situarte no solo en tiempo y espacio, sino en la piel
de él o los protagonistas y lograr transmitir lo que ellos sienten como si
leyéramos nuestras propias memorias o escucháramos el relato de la viva voz de
cada uno de ellos.
En
cada cuento se relatan diferentes emociones y sentimientos. La desesperación y
la posterior caída en la locura, el desarraigo a causa del abandono, el enojo y
la ira que genera descubrir la hipocresía en nuestros superiores y el abrigo
que genera el no perder la esperanza en las convicciones de cada uno con el
propio fin de hacer cumplir el deseo de uno mismo y traerle paz y esperanza a
muchos.
Algunos
relatos te invitan a la reflexión, otros son un poco más sencillos pero que
igualmente te permiten viajar y transportarte a otro plano, mientras que hay
algunos (Quizás mis favoritos) que se envuelven en ciertos matices de drama y suspenso
que me hacen pensar que hubiera sido un gran escritor de ese género y que es
una pena que no haya decidido aventurarse a dedicarle una novela corta, aunque
sea, a dicho género. (Por querer ponerle alguna pega al gran legado de este
autor).
Cada
una de estas obras se escribió en base a diferentes capitales y ciudades
europeas que el autor había recorrido tiempo atrás con diferentes fines y de
las cuales mantenía ciertos recuerdos y memorias. Dichas ciudades fueron
revisitadas por el autor en este lapso, con el fin de tener una imagen más
vívida y menos nostálgica de éstas. En cualquier caso se nota ese contraste
entre los sentimientos que reflotan del pasado, las ciudades radiantes, llenas
de vida, juventud y espíritu aventurero y el presente un poco más apagado,
predecible y aquietado a comparación del pasado.
En
mi caso particular leí cada uno de estos relatos en el orden en que el autor
los dispuso originalmente, pero me parecería interesante saber si habría algún
efecto en los lectores si los leyeran en el orden en que fueron finalizados
cada uno (El cual no coincide necesariamente con el orden que presenta el
libro).
A continuación comparto la lista de los cuentos que lo componen con su año de finalización.
1976:
El verano de la Sra. Forbes
ABRIL
1978: Solo vine a hablar por teléfono
Diciembre
1978: La luz es como el agua
Junio
1979: Buen viaje Sr. Presidente
Marzo
1980: Me alquilo para soñar
Abril
1980: 17 ingleses envenenados
Marzo
1980: Espantos de agosto
Agosto
1981: La santa
Enero
1982: La tramontana
Junio
1982: El avión de la bella durmiente
Considero
que es una obra muy recomendada para aquellos que buscan interiorizarse más en
las obras escritas por este autor, como así también es una buena alternativa
para quienes buscan algo de García Márquez que escape a las obras típicas y
quieran algo un poco mas distendido
Comentarios
Publicar un comentario